Por Tesa Vigal
“El
mundo está hecho de pavor y
maravilla" (frase del indio Don Juan Matus en los libros de Castaneda)
Ante todo aclarar dos
cosas. Una sobre el debate de la naturaleza de sus libros. Para mí si son
documentales, o son ficción, tiene sólo un interés periodístico, o histórico. La
auténtica relevancia es que son libros vivos y vivos están sus personajes. La
ficción, en el caso de que sea eso, no es mentira, es otra realidad si está
viva. Si hace descubrir, sentir, revelar, emocionar, soñar, cuestionar. Es más,
el arte tiene más alcance que el ensayo porque no se dirige tan sólo a la mente
de una persona, sino que afecta a su ser completo invocando mundos vivos
(cuando lo logra). El arte habla sobre la esencia de la vida, es decir su
verdad, aunque se trate de una obra de ficción. Como diría Orson Welles.
"el arte es una mentira que sirve para contar la verdad". Don Juan
Matus es real, haya existido en el mundo cotidiano o no. Empleando su propio
lenguaje, Don Juan existe en otros mundos, si no en el cotidiano. Lo que cuenta
Castaneda es evidentemente auténtico sea ficción, o no lo sea.
La otra cuestión es que
Castaneda, la persona, (dcha. supuesta foto) acabara convirtiéndose en gurú, y sus seguidores
siguiendo al maestro de turno. Se trata de una manera de vivir que no comparto.
Creo que no hay que seguir a ningún maestro, algo que el propio Don Juan Matus
le dice a Carlitos (que es como le llama al autor). No es el único, hay por ahí
una frase de Krishnamurti que dijo a los que querían relacionarse con él de
maestro a discípulo: “no sigáis a ningún maestro”. Estoy de acuerdo porque eso
supone adorar (o rechazar) en bloque las ideas de una persona, o filosofía,
convirtiéndolo en religión. Y la religión supone dogmas más o menos
encubiertos. Y eso es imposible, absurdo y peligroso. Si algo te ayuda, se hace
propio, pero sin caer en la trampa (muy usada por las sectas) de tener que “comprometerse”
aceptando y obedeciendo en bloque. Unas cosas nos servirán, con otras no
estaremos de acuerdo y eso me parece lo natural y lo lógico. Es decir, seguir nuestra
propia libertad interior.
El primero de sus
libros comienza con el autor, estudiante de antropología, cuando entra en
contacto en México con un indio yaqui -Don Juan Matus- quien le introduce en su
visión chamánica del mundo. Primero rompiendo su aferramiento único a la razón
por medio de plantas de poder (ya que para el chamanismo lo real es lo que se
vive, la experiencia, lo sentido, ya sean vivencias de lo cotidiano, en los
sueños, o en las experiencias y sensaciones producto de la toma de plantas de poder).
Después sin ellas, porque son un medio excepcional, apropiado tan sólo para
aquellos especialmente encerrados dentro de una visión lógica de la vida.
Con Castaneda el
chamanismo retornó a Occidente en los años hippies de la contracultura. Años 60-70.
La visión de la vida que percibe vivo a todo lo existente, montañas, plantas,
lugares, incluyendo a la propia tierra y amplía los límites del mundo hasta el
infinito, considerando ilimitados los mundos existentes, dentro y alrededor del
mundo que conocemos, como manifestaciones del gran espíritu. Algunas de esas
manifestaciones son perceptibles para el ser humano y una gran mayoría están
fuera del alcance de su percepción. Lo que llamamos realidad es producto de
nuestra percepción, que va cerrándose y concretándose, poco a poco y según
vamos creciendo, en torno a la pequeña realidad cotidiana en la que se mueve la
mayoría de la gente, consensuándola entre todos como la única existente. Ese
universo poblado de mundos, planos, espíritus, señales, acuerdos y signos era
el universo animista de los seres humanos occidentales hace muchos siglos,
igual que lo sigue siendo ahora entre los pueblos y tribus llamados
"primitivos".
Don Juan Matus, el
chamán protagonista de los libros de Castaneda, nos habla de que una vez hace
mucho tiempo los humanos podían percibir con sus diferentes posiciones del
"punto de encaje"(posición del punto perceptivo) y así captaban lo
existente a través del punto de la razón pero también del conocimiento
silencioso (ambos puntos diferentes posiciones), pero muchos se quedaron
prendidos del punto perceptivo de la razón y así empezaron a volverse
quiméricos el resto de las otras percepciones, llegando así a la actualidad en
la cual los seres luminosos que somos (formados por "fibras luminosas que
nos conectan y atraviesan) estaríamos opacos y empequeñecidos, y siempre
anhelando algo que nos falta.
Según Don Juan si se
logra ver nuestra forma auténtica de huevos luminosos y todo lo que nos rodea,
esa percepción nos libera del efecto devastador del dolor y los sentimientos
negativos, pero muy pocos lo logran, y no queda otra solución para vivir libres
que el comportamiento como un guerrero (sinónimo de hombre de conocimiento,
nada que ver con violencia). Ese término de apariencia masculina sólo es
aparente. Para Don Juan la mujer está más preparada y tiene más poder y
facilidad para llegar a serlo.
Pero lo auténticamente
fascinante de sus libros es esa filosofía y su lenguaje majestuoso y sencillo,
noble y mágico. Indio, en fin. Para muestras de su visión y de su poderosa
forma de vivir sus palabras, magníficas y emocionantes, aquí van algunas
muestras de sus conceptos:
Sobre la naturaleza de
un guerrero: " El espíritu de un guerrero no está engranado
para la queja, ni está engranado para ganar o perder. El espíritu de un
guerrero sólo está engranado para la lucha, y cada lucha es la última batalla
sobre la tierra. De ahí que el resultado le importe muy poco. En su última
batalla sobre la tierra, el guerrero deja fluir su espíritu libre y claro. Y
mientras libra su batalla, sabiendo que su voluntad es impecable, el guerrero
ríe y ríe". "Pero mi incredulidad ya no importaba. Don Juan estaba en
lo cierto. Tener que creer que el mundo es misterioso e insondable era la
expresión de la predilección íntima de un guerrero. Sin ella, el guerrero no
tenía nada". "El arte del guerrero es equilibrar el terror de ser
humano con el prodigio de ser humano".
Sobre el desatino
controlado y el desapego: "Es
posible insistir como es debido, aunque sepamos que lo que hacemos no tiene
caso -dijo, sonriendo -Pero primero debemos saber que nuestros actos son
inútiles y luego proceder como si no lo supiéramos. Eso es el desatino
controlado". "Mi risa, así como todo lo que hago, es de verdad -dijo
Don Juan -,pero también es desatino controlado porque es inútil; no cambia nada
y sin embargo lo hago".
Sobre lugares de poder:
"Porque lo sitios de poder, como ése
en el que estábamos, tenían la propiedad de absorber a quien se hallaba
inquieto. Y en tal forma uno podía desarrollar lazos extraños y dañinos con un
lugar. -Esos lazos lo anclan a uno a un sitio de poder, a veces por toda la
vida -dijo-. Y éste no es el sitio para ti. No lo hallaste por ti mismo".
Sobre espíritus de
plantas y árboles, a quienes hay que hablar en voz alta y clara y pedir permiso
para usarlos: "La primera vez que
llegué a casa de Don Juan critiqué la manera ilógica en que estaban plantados
sus árboles frutales. Yo les hubiera proporcionado más espacio. Él replicó que
esos árboles no eran de su propiedad, que eran árboles guerreros, libres e
independientes".
Sobre el cambio del
punto de percepción: "La percepción
resultante es de un mundo nuevo, tan completo como el mundo de nuestra
percepción normal. Cordura y fortaleza, por lo tanto, son esenciales en los
hombres de conocimiento para tratar con el movimiento del punto de
encaje".
Sobre el camino con
corazón: "La consistente preferencia
por el camino con corazón es lo que diferencia al guerrero del hombre común. El
guerrero sabe que un camino tiene corazón cuando es uno con él, cuando
experimenta gran paz y placer al atravesar su largo". "Ningún camino
lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el
viaje; mientras lo sigas eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida. Uno
te hace fuerte, el otro te debilita". "Para mí sólo recorrer los
caminos que tienen corazón. Esos recorro, y la única prueba que vale es
atravesar todo su largo. Y esos recorro mirando, mirando, sin aliento".
Sobre la importancia
personal: "Sentirse importante lo
hace a uno pesado, rudo y vanidoso. Para ser hombre de conocimiento se necesita
ser liviano y fluido".
![]() |
calles de México DF, otro escenario de sus libros |
Sobre la muerte: "Sólo la idea de la muerte da al hombre el
despego suficiente para que sea incapaz de abandonarse a nada. Sólo la idea de
la muerte da al hombre el desapego suficiente para que no pueda negarse
nada". "Y así bailarás ante tu muerte, aquí, en la cima de este
cerro, al acabar el día. Y en tu última danza dirás de tu lucha, dirás de tus
alegrías y desconciertos al encontrarte con el poder personal. Tu danza hablará
de los secretos y maravillas que has atesorado. Y tu muerte te sentará aquí a
observarte. El sol poniente brillará sobre ti sin quemar, como lo hizo hoy. El
viento será suave y dulce y tu cerro temblará. Al llegar al final de tu danza
mirarás el sol porque nunca volverás a verlo ni despierto ni soñando, y
entonces tu muerte apuntará hacia el sur. Hacia la inmensidad".
Sobre las relaciones
con el mundo: "Un guerrero podría
sufrir daño, pero no ofensa -dijo-. Para un guerrero no hay nada ofensivo en
los actos de sus semejantes mientras él mismo esté actuando dentro del ánimo
correcto. La otra noche, no te ofendiste con el puma. El hecho de que nos
persiguió no te hizo enojar. No te oí maldecirlo, ni te oí decir que no tuviera
derecho a seguirnos. Lo único que venía al caso era sobrevivir".
Sobre la humildad: "Soy un indio, y los indios siempre
hemos sido humildes y no hemos hecho nada más que agachar la cabeza. Yo pensaba
que la humildad no tenía nada que ver con el camino de un guerrero. ¡Me
equivocaba! Ahora sé que la humildad del guerrero no es la humildad del
pordiosero. El guerrero no agacha la cabeza ante nadie, pero, al mismo tiempo,
tampoco permite que nadie agache la cabeza ante él".
Sobre la confianza: "El hombre común busca la certeza en
los ojos del espectador y llama a eso confianza en sí mismo. El guerrero busca
la impecabilidad en sus propios ojos y llama a eso humildad (…) la confianza
implica saber algo con certeza, la humildad implica ser impecable en los
propios actos y sentimientos".
Sobre el cuerpo: "Nuestro cuerpo es un manojo de fibras
luminosas que se dan cuenta".
Sobre mundos-planos: "Cuando estés en el mundo del tonal
(cotidiano), deberías ser un tonal impecable; ahí no hay tiempo para porquerías
irracionales. Pero cuando estés en el mundo del nagual (desconocido), también
deberías ser impecable; ahí no hay tiempo para porquerías racionales".
Sobre la manera de
vivir: “los hombres comunes viven todo
como una maldición o una bendición. Un hombre de conocimiento lo vive todo como
un desafío”.
Lista de los cuatro
primeros libros de Castaneda ordenados cronológicamente: (Los que he leído. También uno
último llamado ‘El lado activo del infinito’. En varias editoriales diferentes.
Pero todas las traducciones, los originales en inglés, están supervisadas por el propio Castaneda, un
sudamericano que vivió y estudió en la universidad de California. Hasta ahí lo
que se sabe de cierto. Rodeado siempre de misterio sobre su persona, siempre se
ha negado a fotos y las entrevistas son contadas, parece ser que ha muerto hace
pocos años. Lo que quiere decir que si sale algún otro libro suyo será de algún
cantamañanas que quiere aprovecharse de su éxito):
‘Las enseñanzas de Don
Juan’ – ‘Una realidad aparte’ – ‘Viaje a Ixtlán’ – ‘Relatos de poder’. Tiene
varios más posteriores.
Al que le sirva que lo
use y lo disfrute. Al que no le sirva que lo olvide.
"El
mundo no tiene fondo".
Por supuesto entre los dos también me quedo con Don Juan Matus...
ResponderEliminarExcelente!!, si, prefiero a Don Juan, el nivel de consistencia de este personaje, se mantuvo incolumne todo el tiempo, a diferencia del mismo autor..
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